En 1999, la cantante cambió el vestido de gala por un esmoquin blanco llevado al revés, una decisión que entonces dividió opiniones y hoy pertenece a la historia de la moda
Un gesto simbólico y una pasarela cargada de referencias revelan cómo la memoria, el exceso controlado y la juventud vuelven a encontrarse en la visión actual de la maison