Por Mariana Mijares
Fotos: Cortesía Academy Museum/ Los Angeles Tourism & Convention Board (Los Angeles Tourism)
A pocos días de estrenarse como una de las sedes de la Copa del Mundo 2026 y donde debutará la selección estadounidense el 12 de junio, Los Ángeles se prepara para recibir al planeta. Sin embargo, antes de que inicie el Mundial, la ciudad también celebra el centenario del nacimiento de Marilyn Monroe (el 1 de junio de 1926); porque antes de ser la capital de grandes eventos deportivos, L.A. fue, y sigue siendo, el hogar de las estrellas que han definido la cultura popular por más de un siglo.
Siguiendo los pasos de Marilyn Monroe, generaciones de actores, músicos y celebridades han hecho de Los Ángeles su hogar. No es casualidad que Billie Eilish haya dicho: “L.A. is my favorite place in the world and my only home” (“L.A. es mi lugar favorito del mundo y mi único hogar”).
Esa fascinación por las estrellas forma parte de la identidad de la ciudad, y una de las mejores maneras de acercarse a ella es recorrer Beverly Hills y Hollywood en alguno de los clásicos tours de celebridades de Starline, que desde 1935 lleva a los visitantes por mansiones de famosos, el Sunset Strip, Rodeo Drive, el Dolby Theatre (donde se celebran los premios Óscar) y algunos de los escenarios más emblemáticos del cine y la televisión.
Un paseo por el Hollywood de Marilyn
Aunque han pasado más de seis décadas desde su muerte, la presencia de Marilyn Monroe sigue presente en la ciudad. Una de las paradas más emotivas es Pierce Brothers Westwood Village Memorial Park, cementerio donde la artista descansa en una cripta de mármol rosa y donde, según la leyenda, Joe DiMaggio envió rosas rojas varias veces por semana durante dos décadas tras su fallecimiento.
La actriz también dejó huella en algunos de los hoteles más emblemáticos de Los Ángeles. Se hospedó en el histórico The Beverly Hills Hotel, conocido como el “Pink Palace”, durante distintas etapas de su carrera, mientras que el elegante Hotel Bel-Air fue su hogar intermitente durante años y el escenario de The Last Sitting, la célebre sesión fotográfica realizada apenas semanas antes de su muerte.
Su legado también puede explorarse en el Academy Museum of Motion Pictures, que presenta la exposición Marilyn Monroe: Hollywood Icon hasta febrero de 2027. La muestra reúne cientos de objetos originales: fotografías, cartas, documentos de producción y vestuario utilizado en sus películas, para mostrar a la artista no solo como símbolo de Hollywood, sino como una actriz y creadora consciente de la imagen pública que construyó a lo largo de su carrera. Entre las piezas más destacadas se encuentran trajes de Some Like It Hot y el célebre vestido rosa que lució en Gentlemen Prefer Blondes.
El recorrido puede continuar en el TCL Chinese Theatre, donde Marilyn Monroe y Jane Russell dejaron sus huellas en cemento en 1953, y en el Hollywood Museum, que alberga una de las colecciones de objetos de Marilyn Monroe más importantes del mundo, incluyendo vestuario, fotografías y recuerdos personales.
Para sentirte estrella, puedes agendar una comida en Musso & Frank Grill, el restaurante más antiguo de Hollywood. Durante su romance y matrimonio con Joe DiMaggio, la pareja era cliente habitual y solía refugiarse en los reservados de madera para cenar lejos de los paparazzi.
La ciudad más allá de las estrellas
Para seguir explorando, Downtown Los Angeles ofrece una faceta distinta. En el centro de todo se encuentra el Conrad Los Angeles, un hotel diseñado por Frank Gehry, el mismo arquitecto detrás del Walt Disney Concert Hall, uno de los edificios más reconocibles de la ciudad. Sus habitaciones ofrecen vistas panorámicas de Los Ángeles, mientras que espacios como Airlight, un rooftop con alberca infinita, o San Laurel, el restaurante del célebre chef español José Andrés, reflejan el dinamismo creativo que define a esta zona.
La escena culinaria también vive en constante reinvención. En el Arts District, Manuela combina arte contemporáneo, ingredientes de temporada y una cocina conectada con los productores del sur de California; mientras que para cenar, Lapaba refleja el carácter multicultural de la ciudad con una cocina que mezcla influencias italianas y coreanas. Entre sus imperdibles destacan el Hamachi Crudo con manzana y dashi de pepino, el Radiatore & Galbi Jjim preparado con ragú de short rib y shiitake, y el creativo Tiramisu-Garu, una reinterpretación coreana del clásico postre italiano.
Para una experiencia totalmente angelina, el Original Farmers Market sigue siendo uno de los grandes clásicos. Fundado en 1934, nació como un espacio donde los agricultores vendían directamente sus productos y hoy continúa reuniendo puestos, restaurantes y comercios locales bajo el mismo espíritu comunitario. Muy cerca, First of All apuesta por una cocina fresca, y accesible, demostrando que en Los Ángeles algunas de las mejores comidas siguen encontrándose lejos de los lugares más ostentosos.
Ya sea para seguir el eco dorado de Marilyn Monroe en la ciudad, descubrir la reinvención culinaria del Downtown o emocionarte con la adrenalina del fútbol internacional este verano, Los Ángeles invita a que cada generación encuentre su propia versión de California.