Inicia la cuenta regresiva para el Mundial 2026 y con él un nuevo Estadio Banorte que pone el foco en cómo se vivirá cada evento. En vísperas del evento deportivo más importante del año, el recinto incorpora un sistema de zonas premium pensado para ordenar la experiencia desde la llegada hasta la salida: menos fricción en accesos, mayor comodidad en asientos y una oferta de hospitalidad que extiende la estancia más allá de los 90 minutos.
Lo primero que cambia es el ingreso. Las áreas premium cuentan con accesos dedicados, estacionamiento preferencial y rutas internas más directas. Este rediseño reduce tiempos de espera y hace que la experiencia comience antes de llegar al asiento. A esto se suma un modelo de atención más cercano, con representantes de servicio asignados en varias zonas.
En términos de ubicación, las nuevas localidades están pensadas para ofrecer distintas lecturas del partido. Hay opciones en tribuna central, espacios intermedios y zonas a nivel de cancha. Por ejemplo, los Field Seats colocan al espectador prácticamente dentro del juego, con vistas desde mediocampo o esquinas cercanas al terreno.
Uno de los cambios más claros está en la diversidad de formatos. Ya no existe una sola categoría premium, sino un sistema que segmenta la experiencia:
Executive Suites y Owner’s Suites
Espacios privados con acceso a todos los eventos del estadio, alimentos y bebidas incluidos en partidos seleccionados, y amenidades como pantallas, baño propio y servicio dedicado.
Chairman’s Club
Combina lounge y asientos en zona central, con una vista directa al túnel por donde salen los jugadores, lo que añade una dimensión previa al partido.
Tunnel Club
Permite observar el recorrido de los jugadores hacia la cancha, integrando ese momento al espectáculo.
Super Seats
Asientos en tribuna baja con hospitalidad incluida, acceso a clubes internos y servicio continuo de alimentos y bebidas.
Locker Club, Corner Club y Terraza INTER.MX
Espacios híbridos que combinan socialización, vistas privilegiadas y ambientes diseñados para grupos o experiencias más flexibles.
Además, hay una diferencia importante en el tipo de acceso: algunas zonas permiten entrada a partidos de más de un equipo (América y Cruz Azul), mientras que otras se configuran por club específico, lo que cambia la lógica de uso y permanencia a lo largo de la temporada.
También hay un cambio en la infraestructura tecnológica y de consumo. El estadio opera bajo un sistema completamente cashless, lo que agiliza compras dentro de estas zonas y elimina contratiempos en servicios para que disfrutes la experiencia sin hacer largas filas que podrían entorpecer el ambiente.
En cuanto a comodidad, los ajustes son visibles en la amplitud de los asientos, la separación entre filas y la integración de espacios interiores. En suites, esto incluye áreas cerradas climatizadas y en zonas abiertas, una mejor ergonomía y circulación más fluida.
Todo esto se articula en un estadio que supera los 5 mil asientos premium dentro de una capacidad total mayor a 85 mil personas, lo que refleja un cambio de modelo: no solo crecer en volumen, sino en calidad de experiencia.
Para el Mundial 2026, estas zonas no sustituyen la energía colectiva del estadio, pero sí permiten modularla. Puedes elegir cercanía, privacidad o un punto intermedio; llegar antes, quedarte después y moverte sin interrupciones.
Conoce más sobre la experiencia completa aquí.