El pasado 31 de julio, mientras Harry Styles se apoderaba del escenario del Estadio GNP Seguros en Ciudad de México, Johnnie Walker convirtió la experiencia del concierto en una celebración en la que música y mixología encontraron su propio ritmo. Desde un exclusivo palco de Johnnie Walker, invitados como Maca García, Paulina Castillo, Mich Duval, Edu Maruri, Jocelin Zuckerman y Paulina Burrola, entre otros, disfrutaron del esperado concierto en una atmósfera creada para brindar, cantar y dejarse llevar por la energía de una de las figuras más magnéticas de la música contemporánea.
Y si el repertorio de Harry Styles fue el encargado de marcar el ritmo de la noche, detrás de la barra dos cócteles creados especialmente para la ocasión aportaron su propia interpretación del universo del cantante.
El primero, Sugar High (Ball), hizo un guiño irresistible a una de las canciones más reconocibles de Styles. Elaborado con Johnnie Walker Red, sandía, limón y ginger ale, el coctel propuso una combinación fresca y vibrante, donde las notas frutales y cítricas se encontraron con el carácter del whisky y la efervescencia del ginger ale. Una mezcla pensada para una noche de verano, música y celebración.
La segunda creación llevó por nombre Disco Walker, un coctel de personalidad más sofisticada elaborado con Johnnie Walker Black, flor de saúco, limón y soda. Floral, cítrico y refrescante, acompañó la experiencia desde el palco con una combinación que encontraba en Johnnie Walker Black su punto de profundidad y carácter.
Dos propuestas diferentes para una misma noche: una más frutal y desenfadada; la otra, floral y elegante. Ambas fueron concebidas como parte de una experiencia en la que cada detalle dialogaba con la emoción de ver a Harry Styles sobre el escenario. Entre brindis, canciones y algunos de los momentos más esperados del concierto, los invitados de Johnnie Walker vivieron el espectáculo desde una perspectiva privilegiada. El palco se convirtió así en un punto de encuentro donde la música trascendió el escenario y continuó alrededor de cada coctel y cada celebración compartida. Porque cuando una noche tiene el soundtrack indicado, la compañía perfecta y un coctel creado para la ocasión, el recuerdo permanece incluso después de que suena la última canción.