Kim Kardashian tiene un nuevo nombre detrás de sus apariciones de moda: Law Roach. El estilista confirmó que la empresaria se incorpora a su cartera de clientes después de encargarse de su imagen para la inauguración del Lucas Museum of Narrative Art en Los Ángeles. Para su primer trabajo juntos eligieron una pieza de archivo de Yves Saint Laurent diseñada por Tom Ford, estableciendo desde el inicio una conversación alrededor de la historia de la moda.
La elección no fue discreta. Kim Kardashian apareció con un vestido negro cubierto de lentejuelas, de inspiración china, perteneciente a la colección otoño-invierno 2004 de Yves Saint Laurent, una de las últimas propuestas que Tom Ford realizó para la casa francesa. El vestido sigue la silueta del cuerpo y concentra el protagonismo en su acabado brillante y escote central.
El primer look de Kim Kardashian y Law Roach
La aparición tuvo lugar el 19 de septiembre durante la inauguración del museo de George Lucas en Los Ángeles. Kim Kardashian completó el vestido con joyería de Oscar Heyman y un anillo de Zydo, mientras llevaba el cabello recogido y pulido para mantener la atención sobre la pieza de archivo.
La confirmación de la nueva relación profesional llegó del propio Law Roach, quien publicó una imagen comparativa entre Kardashian y la modelo que llevó originalmente el diseño en pasarela junto con el mensaje “New client”. Con ello, el stylist dejó claro que el vestido no fue una elección aislada para una alfombra roja, sino el primer capítulo de una colaboración.
Un vestido de Tom Ford con historia
El diseño pertenece a una etapa particularmente significativa para Yves Saint Laurent. La colección de otoño-invierno 2004/05 fue una de las últimas que Tom Ford realizó para la firma antes de abandonar tanto Yves Saint Laurent como Gucci ese mismo año.
La propuesta tomaba referencias de la colección “Les Chinoises” de 1977, diseñada por el propio Yves Saint Laurent, y trasladaba esos códigos a una colección marcada por vestidos de noche cubiertos de lentejuelas. El modelo elegido por Kim Kardashian forma parte de ese archivo y ya había sido utilizado anteriormente por otras figuras de la cultura pop, entre ellas Céline Dion.
La elección también resulta coherente con el trabajo de Law Roach, quien ha construido buena parte de su lenguaje profesional alrededor de piezas históricas. Antes de convertirse en uno de los estilistas más reconocidos de Hollywood, trabajó con moda vintage y convirtió el archivo en una herramienta habitual para construir imágenes contemporáneas.
Law Roach vuelve a ampliar su lista de clientes
La llegada de Kim Kardashian resulta especialmente interesante porque Law Roach había anunciado su retiro del estilismo de celebridades en 2023. Aquel anuncio no significó su salida definitiva de la moda: continuó trabajando con Zendaya y, posteriormente, retomó determinados proyectos de styling.
Su cartera actual incluye algunas de las figuras más reconocibles de la industria. Zendaya, Ariana Grande, Céline Dion y Jennifer Hudson han trabajado con él en diferentes momentos, mientras que sus colaboraciones recientes siguen vinculadas a grandes alfombras rojas y acontecimientos culturales.
El estilista también ha explicado que su aproximación consiste en adaptar la ropa a cada personalidad, en lugar de imponer una estética idéntica a todas sus clientas. Esa filosofía resulta especialmente relevante en el caso de Kim Kardashian, cuya imagen ha atravesado diferentes etapas y códigos estilísticos desde sus primeras apariciones públicas.
¿Qué puede cambiar en el estilo de Kim Kardashian?
La llegada de Law Roach abre una etapa en la que el archivo de moda, la narrativa detrás de las prendas y las referencias históricas pueden adquirir mayor peso en sus apariciones públicas. Su primer trabajo juntos ya plantea esa dirección: en lugar de recurrir únicamente a una creación contemporánea, eligieron una pieza con una historia concreta dentro de la trayectoria de Tom Ford e Yves Saint Laurent.
Más que borrar los códigos que Kim Kardashian ha construido durante años, la colaboración puede añadir otra capa a su propuesta: una relación más visible con el archivo y con diseñadores que forman parte de la historia de la moda. El primer vestido ya dejó planteada la pregunta que acompañará sus próximos eventos: ¿qué otras piezas históricas podrían convertirse en parte de su nueva etapa?