Alexander McQueen y Calvin Klein se preparan para una nueva etapa creativa tras anunciar la salida de Seán McGirr y Veronica Leoni, respectivamente. Los cambios abren interrogantes sobre el rumbo estético de ambas casas y el papel que desempeñarán sus próximos diseñadores en la evolución de sus identidades.
Alexander McQueen, ante el reto de renovar su legado
Seán McGirr llegó a Alexander McQueen en 2023 para suceder a Sarah Burton, quien dirigió la casa durante más de una década después de trabajar junto a su fundador. Desde su nombramiento, McGirr tuvo la tarea de construir una voz propia para una firma reconocida por su sastrería británica, su experimentación y su visión teatral.
El reto consistía en mantener esos códigos sin repetir las fórmulas de sus antecesores. La casa pertenece al grupo Kering, que ahora deberá definir quién conducirá su siguiente etapa. Por el momento, no se ha anunciado un sucesor.
La decisión llega en un momento en que las grandes firmas necesitan distinguir sus propuestas dentro de un mercado competitivo. Para Alexander McQueen, el próximo nombramiento será una oportunidad para precisar cómo conviven su herencia provocadora y una visión contemporánea del diseño.
Calvin Klein cierra la etapa de Veronica Leoni
Veronica Leoni asumió la dirección creativa de Calvin Klein Collection en 2024, con el encargo de devolver la línea de lujo a las pasarelas después de varios años de ausencia. Su primera colección, presentada en febrero de 2025 para otoño-invierno, marcó ese regreso durante la Semana de la Moda de Nueva York.
La diseñadora italiana trasladó su experiencia en firmas como Jil Sander y Céline a una propuesta de sastrería depurada, siluetas limpias y una paleta contenida. Su trabajo recuperó el minimalismo asociado con Calvin Klein, pero lo abordó desde una lectura actual, en lugar de reproducir literalmente la estética de décadas anteriores.
La salida de Leoni plantea ahora cómo continuará la firma ese proyecto. Calvin Klein ha señalado que Collection seguirá formando parte de su identidad, aunque todavía no ha anunciado quién asumirá la dirección creativa.
Dos marcas, dos desafíos distintos
Aunque ambos relevos ocurren en casas de lujo, sus necesidades no son iguales. Alexander McQueen debe preservar una identidad ligada a la experimentación y la sastrería; Calvin Klein necesita dar continuidad al regreso de su línea Collection y definir su relación con una marca conocida también por el denim, la ropa interior y su influencia en la cultura popular.
En ambos casos, el cambio de diseñador representa solo el inicio de un proceso. Una nueva dirección creativa puede renovar el interés por una firma, pero necesita traducirse en colecciones coherentes y en una visión reconocible a lo largo de varias temporadas. El nombramiento, por sí solo, no garantiza una mayor relevancia cultural ni mejores resultados comerciales.
Qué habrá que observar en las próximas colecciones
La siguiente etapa de Alexander McQueen dependerá de cómo su nuevo responsable interprete el legado de la casa sin quedar limitado por él. En Calvin Klein, la pregunta será si la firma logra consolidar el impulso de su regreso a las pasarelas y establecer una identidad clara para Collection.
Los dos anuncios recuerdan que la historia de una marca puede darle reconocimiento, pero no determina su futuro. Ese lugar se construye colección tras colección, cuando una firma consigue evolucionar sin perder aquello que la hace identificable.