Céline Dion convirtió uno de sus conciertos en París en un encuentro entre la historia de la Alta Costura y su propio legado. El pasado 14 de octubre, la cantante canadiense subió al escenario con un vestido creado a medida por Matthieu Blazy para CHANEL, inspirado en el diseño que llevó a los Premios Óscar de 1997. La nueva pieza conserva el brillo que hizo memorable aquella aparición, pero introduce una silueta más estructurada y detalles que revelan el trabajo de los talleres de la maison.
El vestido de CHANEL que conecta dos momentos de Céline Dion
En 1997, Céline Dion eligió un diseño plateado de CHANEL para asistir a la ceremonia de los Óscar. La creación de Alta Costura, firmada entonces por Karl Lagerfeld, destacaba por su escote pronunciado, sus aplicaciones brillantes y un efecto degradado que recorría la prenda hasta los tonos azul oscuro. La cantante acompañó el vestido con un collar en forma de cometa.
Casi tres décadas después, Matthieu Blazy recupera esa referencia para construir una pieza concebida específicamente para Céline Dion. El nuevo vestido presenta un escote corazón, un cuerpo ajustado y una caída larga que transita del plateado al azul noche. La propuesta mantiene el efecto luminoso del original, aunque modifica sus proporciones y refuerza la estructura del torso.
La elección tiene un significado que va más allá de la nostalgia. En lugar de reproducir literalmente un diseño de archivo, CHANEL utiliza una imagen reconocible de la trayectoria de Céline Dion como punto de partida para crear algo nuevo.
Más de mil 380 horas de trabajo artesanal
La elaboración del vestido requirió más de mil 380 horas de trabajo en los talleres de CHANEL, situados en el número 31 de la rue Cambon, en París. La casa empleó muselina bordada sobre un bustier de toile acolchado y estructurado como un corsé, una construcción que define la silueta y sostiene el peso de los adornos.
El diseño incorpora alrededor de 6 mil elementos de pedrería y 5 mil cuentas, entre ellas aplicaciones de cristal y cuentas de vidrio. Los detalles se concentran en la parte superior y se distribuyen progresivamente hacia el bajo, donde los destellos aparecen con mayor separación. Este tratamiento permite que el vestido conserve su presencia escénica sin depender de una superficie cubierta de brillo uniforme.
La intervención de Blazy también se aprecia en el escote, rematado con detalles de rafia que aportan textura al acabado. El resultado combina técnicas de Alta Costura con una construcción pensada para acompañar el movimiento de una intérprete sobre el escenario.
El collar COMÈTE y la historia de la Alta Joyería de CHANEL
El vestido no fue el único elemento que recuperó el legado de la maison. Céline Dion llevó una nueva versión del collar COMÈTE, inspirado en la joya que acompañó su aparición de 1997. El diseño remite a una creación emblemática de 1932, perteneciente a Bijoux de Diamants, la única colección de Alta Joyería concebida por Gabrielle Chanel.
La pieza actual combina platino y oro blanco de 18 quilates con mil 80 diamantes que suman más de 67 quilates. Su silueta evoca una estela de estrellas y establece un diálogo directo con los destellos del vestido.
Para completar el conjunto, la cantante llevó zapatos de satén negro creados por Massaro, una de las casas de oficios artísticos que forman parte del ecosistema de le19M.
Matthieu Blazy y la reinterpretación del archivo
La propuesta muestra una forma de trabajar con el patrimonio de una firma de lujo sin convertirlo en una reproducción literal. Matthieu Blazy conserva los códigos visuales que hicieron reconocible el vestido original, pero modifica la construcción y los acabados para adaptarlos a otra época y otro contexto.
También importa el escenario elegido. La nueva creación apareció durante la última semana de conciertos de Céline Dion en París en 2026, antes de que su gira retome actividad en mayo de 2027. La cantante volvió así a una imagen ligada a su historia personal, ahora reinterpretada por el director artístico de la maison.