Septiembre 2026 llega con una programación especialmente atractiva para quienes prefieren que una serie tenga algo más que una buena historia: Mal de amores, The Gentlemen, Earle Meets World, Monster: The Lizzie Borden Story, Slow Horses y American Horror Story: 13 concentran algunos de los estrenos y regresos con mayor conversación alrededor de sus protagonistas, estética y referencias culturales.
Mal de amores: literatura mexicana en Netflix
El 2 de septiembre llega Mal de amores, adaptación de la novela de Ángeles Mastretta dirigida, producida y adaptada por su hija, Catalina Aguilar Mastretta. Renata Vaca interpreta a Emilia Sauri, una mujer que intenta estudiar medicina y construir una vida propia mientras México atraviesa el periodo previo y posterior a la Revolución. La serie tendrá siete episodios.
La producción tiene un atractivo particular para la audiencia latinoamericana: toma una obra fundamental de la literatura mexicana y la convierte en una historia audiovisual protagonizada por una mujer que no acepta reducir sus aspiraciones a las expectativas de su época. El vestuario, los escenarios y la reconstrucción histórica aportan además una dimensión visual que puede convertirla en uno de los títulos más comentados del mes.
The Gentlemen vuelve con más lujo británico
El 3 de septiembre regresa The Gentlemen con Theo James y Kaya Scodelario. Eddie Horniman dejó atrás la posición de heredero desconcertado para asumir un papel mucho más ambicioso dentro del negocio criminal que heredó junto con la propiedad familiar.
La segunda temporada amplía la escala de la historia y lleva a sus protagonistas hacia nuevos territorios europeos. También mantiene uno de los elementos que hizo reconocible a la primera entrega: una mezcla de aristocracia británica, sastrería, interiores sofisticados y humor negro. Su diseñadora de vestuario, Loulou Bontemps, vuelve a formar parte del equipo creativo, un detalle especialmente interesante para quienes siguen la relación entre televisión y moda.
Earle Meets World y la nueva celebrity culture
El 4 de septiembre Netflix estrena Earle Meets World, reality protagonizado por Alix Earle, una de las creadoras digitales más conocidas de la generación Z. La serie sigue su vida profesional y personal junto con su familia y círculo cercano.
Su interés editorial va más allá del formato reality. Earle representa una generación de celebridades que construyó su audiencia directamente desde las redes sociales y que ahora traslada esa intimidad a una plataforma de streaming. La serie permite observar cómo cambió la relación entre fama, exposición personal y construcción de una imagen pública.
Monster: Lizzie Borden vuelve a la pantalla
El 17 de septiembre llega Monster: The Lizzie Borden Story, cuarta entrega de la antología creada por Ryan Murphy e Ian Brennan. Ella Beatty interpreta a Lizzie Borden, la mujer acusada de asesinar a sus padres con un hacha en Massachusetts en 1892.
El caso ofrece una nueva oportunidad para que la producción explore la representación de una figura femenina convertida en leyenda criminal. Sarah Paulson también forma parte del reparto, mientras que la ambientación victoriana y el trabajo de maquillaje y vestuario aportan una identidad visual particularmente marcada.
Slow Horses y American Horror Story cierran el mes
El 16 de septiembre, Slow Horses regresa con su sexta temporada a Apple TV+. Gary Oldman vuelve como Jackson Lamb en una nueva historia de espionaje que tendrá seis episodios y estrenará uno por semana hasta octubre.
El 25 de septiembre será el turno de American Horror Story: 13, que llegará con 13 episodios de media hora y recuperará personajes conocidos de distintas temporadas de la antología de Ryan Murphy y Brad Falchuk.
Septiembre, por tanto, no depende de un solo fenómeno para construir conversación. La oferta combina literatura mexicana, aristocracia británica, celebrity culture, true crime, espionaje y horror, una mezcla que revela algo interesante sobre la televisión actual: las series que consiguen permanecer en la conversación ya no viven únicamente de su argumento. También importan su estética, sus protagonistas y la cultura que consiguen activar alrededor de la pantalla.