Después de meses —y en realidad, años— de especulación, Bruno Mars confirmó que está listo para lanzar un nuevo álbum en solitario, marcando su regreso a este formato tras un largo intervalo. Aquí conviene hacer una precisión importante, no han pasado 10 años sin que Bruno Mars lanzara música, pero sí casi una década desde su último álbum como solista, 24K Magic, publicado en 2016. Ese matiz cambia por completo la conversación.
Durante este tiempo, Bruno Mars no desapareció. Al contrario, colaboró, produjo y encabezó uno de los proyectos más celebrados de los últimos años junto a Anderson .Paak, con Silk Sonic, además de mantenerse activo en escenarios y lanzamientos puntuales; sin embargo, un álbum firmado únicamente con su nombre —con su universo creativo completo al frente— no había llegado… hasta ahora.
El anuncio funciona como una especie de cierre de ciclo. 24K Magic no solo consolidó su dominio del pop, el funk y el R&B, sino que dejó la vara altísima. Desde entonces, cualquier movimiento solista parecía medido con lupa. El silencio discográfico no fue ausencia, sino un tiempo para depurar sonido, referencias y discurso.
Este nuevo álbum llega en un contexto distinto. La industria ha cambiado, el consumo musical es más rápido y fragmentado y, aun así, la expectativa alrededor de Bruno Mars sigue intacta. Eso dice mucho de su lugar en el panorama global. No es un artista que necesite aparecer constantemente para mantenerse relevante; su peso cultural se sostiene incluso en los intervalos.
Aunque aún no se han revelado todos los detalles salvo el título y la fecha de lanzamiento, sus fans esperan con ansias que el viernes 9 de enero The romantic al fin vea la luz.
Después de explorar el homenaje, el revival y el trabajo colectivo, el nuevo proyecto parece apuntar a una voz que ya no necesita probar nada, pero sí decir algo. La pregunta ya no es si estará a la altura de su legado, sino qué versión de Bruno Mars decide mostrar ahora.