En una de sus apariciones recientes durante el auge del estreno de Cumbres Borrascosas, Margot Robbie eligió un conjunto negro de líneas limpias y textura precisa que no buscaba impresionar por exceso, sino por control. La elección no fue casual, se trata de un diseño de la colección primavera–verano 2026 de Victoria Beckham, una firma que ha hecho de la contención su forma más clara de expresión.
Margot Robbie atraviesa una etapa en la que su relación con la moda se percibe más consciente y afinada. Ya no se trata únicamente de acertar en una alfombra roja, sino de construir una identidad visual que dialogue con su momento personal y profesional y que a su vez marque un antes y un después de Barbie. Es por eso que Victoria Beckham aparece como una aliada natural. Sus diseños no reclaman protagonismo inmediato, pero sí exigen una mirada atenta. Y es ahí donde la actriz encaja con precisión.
El look negro que Margot Robbie lució —estilizado por Andrew Mukamal— está compuesto por un top con aplicaciones de plumas integradas de forma casi arquitectónica y un pantalón amplio de tiro alto, con una caída fluida que acompaña el movimiento del cuerpo. Las plumas, lejos de cualquier lectura literal o festiva, funcionan como textura y aportan profundidad visual sin romper la sobriedad del conjunto. Es una interpretación madura de una tendencia que en SS26 se aleja del exceso evidente para volverse más conceptual.
El pantalón, por su parte, confirma una de las direcciones más claras de la temporada. La silueta amplia reemplaza al tailoring rígido y propone una elegancia más relajada, menos dependiente de la estructura clásica. Victoria Beckham ha trabajado este tipo de corte durante varias temporadas, refinándolo hasta convertirlo en uno de los pilares de su propuesta y en Margot Robbie, esa silueta se ve natural, no forzada ni exagerada.
Frente a este conjunto, la actriz también apostó por un look claro de la misma colección. Se trata de un vestido corto, ligero y de inspiración etérea. Funciona como contrapunto visual, pero es el negro el que articula mejor el discurso. No por severo, sino por preciso. Es un negro que no se apoya en el contraste, sino en la construcción del diseño.
Hablar de musa en este caso no implica idealización ni dependencia estética. Más bien señala una afinidad creativa. Margot Robbie encarna el tipo de mujer para la que Victoria Beckham diseña: segura, contemporánea, interesada en el corte y la calidad antes que en el impacto inmediato.