Hay lugares a los que siempre vale la pena regresar, Acapulco es uno de ellos. Su geografía, las vistas abiertas al Pacífico y una historia ligada al turismo de lujo lo han convertido en uno de los destinos más reconocibles de México. Esta vez, Minnie West viajó al puerto acompañada de Harper ‘s Bazaar para disfrutar de unos días entre arquitectura, gastronomía y mar.
El punto de partida fue Hotel Encanto Acapulco, una propiedad ubicada en lo alto de Brisas Marqués, donde la privacidad y las vistas panorámicas definen la estancia. Diseñado por el arquitecto mexicano Miguel Ángel Aragonés, el hotel destaca por sus estructuras blancas, líneas geométricas y espacios abiertos que permiten contemplar el océano desde distintos ángulos.
Aquí, la arquitectura merece tanta atención como el paisaje, la luz natural atraviesa los pasillos, el blanco de las superficies contrasta con el azul del Pacífico y las terrazas ofrecen un escenario privilegiado para contemplar el atardecer. Sus suites y villas están pensadas para aprovechar las vistas y mantener una relación cercana con el entorno.
Otro de los momentos de la visita fue un paseo en yate por la bahía de Acapulco, desde el agua, el puerto revela una perspectiva distinta: las montañas que rodean la costa, los edificios que siguen el contorno de la bahía y la inmensidad del océano.
Para Minnie West, esta travesía formó parte de una agenda que combinó descanso y algunos de los escenarios más característicos de Acapulco. El recorrido permitió apreciar el paisaje costero lejos del movimiento de las playas y disfrutar del mar como uno de los grandes atractivos del destino.
Entre las vistas del Hotel Encanto, la gastronomía y la navegación por la bahía, la visita de Minnie West junto a Harper ‘s Bazaar reunió tres maneras distintas de disfrutar el puerto. Una escapada que pone la atención en esos detalles que hacen que un viaje merezca un lugar especial en la agenda.