Una flor de varios metros puede ocupar una escalera, suspenderse sobre una mesa o modificar por completo la fachada de un edificio. Para Stefanie Neff, fundadora y directora de BOTANI, cambiar la escala de un objeto conocido es una de las formas más directas de alterar nuestra percepción de un espacio.
Con sede en Ciudad de México y raíces alemanas, BOTANI se hizo conocido por sus flores gigantes. Hoy el estudio trabaja también con instalaciones botánicas, piezas escultóricas, objetos oversized e intervenciones arquitectónicas desarrolladas para firmas de moda, campañas, producciones editoriales, eventos y bodas.
Su archivo reúne alrededor de 500 flores de gran formato, además de hojas, árboles, mariposas, hongos, frutas, letras y logotipos. A este catálogo se suman las piezas creadas específicamente para cada proyecto, muchas veces a partir de un color, una forma o un elemento gráfico aparentemente menor.
La mirada de Stefanie Neff
Antes de establecerse en México, Stefanie vivió en Alemania, China, Hungría y Malasia. Esas ciudades y culturas forman parte de su manera de trabajar con el color, las proporciones y la relación entre un objeto y el lugar que ocupa.
“Cada cultura me ha enseñado a mirar la estética desde una perspectiva diferente. México me inspira especialmente por su relación con el color, las flores, la artesanía y su extraordinaria forma de celebrar”, explica.
En BOTANI esa influencia no se traduce literalmente. Aparece en decisiones de composición, escala y construcción. Una pieza puede tener varios metros de altura y, aun así, conservar el detalle de los pétalos de una flor. Esa tensión entre precisión y exceso es parte reconocible del trabajo del estudio.
Cuando una flor cambia de escala
Las flores monumentales fueron el origen de BOTANI, pero no determinan hasta dónde puede llegar un proyecto. El estudio trabaja entre art installation, set design, experiential marketing y event design.
Una escalera puede quedar cubierta por flores que sobrepasan la altura de una persona. Una instalación suspendida modifica el techo de un salón. En otros proyectos, hojas, frutas o elementos gráficos aparecen en proporciones inesperadas sobre muros y fachadas.
La escala tiene una función concreta. Un objeto que normalmente cabría en la palma de una mano obliga a mirarse de otra manera cuando ocupa varios metros.
Ese principio también permite trabajar con espacios muy distintos. BOTANI puede intervenir un venue completo o concentrarse en una sola pieza capaz de modificar visualmente el lugar.
De los códigos de una marca al espacio físico
Cuando se trabaja con una marca, el punto de partida puede encontrarse en detalles muy pequeños: el tono de un empaque, la silueta de un producto, una tipografía o una forma presente en la identidad gráfica.
El equipo estudia esos códigos antes de llevarlos a otra escala. Así, el color de una colección puede extenderse sobre una instalación completa y un elemento gráfico convertirse en una estructura que los invitados pueden recorrer o fotografiar.
La intervención deja entonces de funcionar únicamente como escenografía. Forma parte de las fotografías, los videos y el contenido producido alrededor del evento.
BOTANI ha participado en proyectos vinculados con Fashion Weeks en París, Miami y Ciudad de México, así como en eventos relacionados con Miss Universe y trabajos para marcas internacionales. La capacidad de adaptar cada pieza al espacio permite que su lenguaje funcione dentro de contextos de moda, belleza y eventos privados sin recurrir a una fórmula idéntica.
Del gran formato a los detalles de una boda
En bodas, el proceso cambia. BOTANI suele trabajar junto con wedding planners y floristas, combinando estructuras de gran formato con flores y follaje naturales.
Una flor elegida por la pareja puede reproducirse a una escala monumental. El color de la papelería puede aparecer después en una pieza suspendida sobre las mesas. La arquitectura existente también puede incorporarse al proyecto en lugar de ocultarse detrás de la decoración.
Aquí el tamaño importa, pero también la proporción. Una instalación debe funcionar desde la entrada y seguir teniendo detalles interesantes cuando alguien se acerca.
El lujo de hacer algo a medida
“Pensar en grande” es una frase que BOTANI utiliza para definir su trabajo y, en su caso, tiene una lectura bastante literal. Algunas ideas necesitan metros de altura, estructuras construidas específicamente para un espacio y piezas que probablemente no volverán a existir exactamente de la misma manera.
Ahí aparece una idea de lujo alejada de los códigos más obvios. Está en hacer algo para un lugar, una marca o una fecha determinada; en trabajar una pieza hasta conseguir la escala correcta y asumir que, después del evento, quizá sólo permanezca en las fotografías.
A veces comienza con algo tan sencillo como una flor. BOTANI se encarga de imaginar qué ocurre cuando deja de caber en un florero.