Las fotografías parecían formar parte de unas vacaciones más en la Riviera Francesa. Anne Hathaway disfrutaba de unos días en Saint-Tropez junto a su familia, lejos de las alfombras rojas y de la intensa agenda promocional que ha marcado su año. Sin embargo, tras el anuncio de este viernes, aquellas imágenes comenzaron a verse de otra manera.
La actriz confirmó que está embarazada de su tercer hijo con Adam Shulman a través de un breve video compartido en Instagram. Vestida de blanco, sonriente y acariciando su vientre, Anne Hathaway hizo oficial una noticia que había pasado desapercibida para gran parte del público, aunque algunas pistas ya habían empezado a aparecer en sus apariciones recientes.
Durante su estancia en Saint-Tropez, la protagonista de El diablo viste de Prada 2 fue fotografiada con vestidos vaporosos, pareos ligeros y prendas de corte relajado que contrastaban con las siluetas más estructuradas que había lucido durante buena parte de la promoción de sus proyectos más recientes. En varias de esas imágenes también se apreciaba un cambio sutil en la forma de vestir que hoy parece responder a algo más que una simple elección estética.
Otro detalle que ahora cobra relevancia es el ritmo de sus apariciones públicas. Aunque Anne Hathaway ha estado especialmente activa este año gracias a estrenos como Mother Mary, The Odyssey y la esperada secuela de El diablo viste de Prada, varias de sus elecciones de estilo privilegiaron la comodidad sin renunciar a la elegancia, una fórmula que muchas celebridades adoptan durante las primeras etapas del embarazo.
La propia actriz ha explicado en ocasiones anteriores que prefiere compartir este tipo de noticias en sus propios términos. De hecho, sus embarazos anteriores también fueron anunciados directamente por ella después de que comenzaran las especulaciones públicas.
Más allá de las señales, lo que ha llamado la atención es el momento elegido para hacerlo. A sus 43 años, Anne Hathaway atraviesa uno de los periodos profesionales más sólidos de su carrera, con varios estrenos importantes programados para los próximos meses. El anuncio añade una dimensión personal a un año que ya estaba marcado por algunos de los proyectos más ambiciosos de su trayectoria reciente.
Con la noticia ya confirmada, aquellas fotografías de vacaciones y los looks relajados que parecían responder únicamente al verano europeo se convierten en una especie de preludio involuntario. No eran una estrategia para generar expectativa ni una campaña cuidadosamente diseñada. Simplemente, eran las primeras imágenes de una nueva etapa que Anne Hathaway decidió revelar cuando estuvo lista para hacerlo.