Gucci inaugura un nuevo capítulo con La Famiglia, una colección que marca el inicio formal de la era de Demna al frente de la Casa. Más que una propuesta estacional, se trata de una declaración de intención que mira al archivo con lucidez y lo reinterpreta desde una sensibilidad descarada, sensual y deliberadamente audaz. La colección, presentada por primera vez en septiembre, llega ahora a boutiques y plataforma digital como una introducción clara al universo creativo que Demna desplegará plenamente a partir de febrero.
Una familia estética, no literal
La campaña Gucci: La Famiglia construye su narrativa a partir de personajes que funcionan como arquetipos contemporáneos. No son retratos anecdóticos, sino figuras que encarnan actitudes, gestos y códigos reconocibles dentro del ADN de la Casa. Cada uno representa una forma distinta de habitar Gucci, pero todos comparten una misma idea de identidad: una elegancia intuitiva, expresiva y profundamente italiana.
La fotografía de Catherine Opie refuerza esta lectura. Su lente evita el artificio evidente y pone el acento en la presencia, el gesto y la personalidad. Aquí, el vestuario no compite con quien lo lleva: lo acompaña, lo define y lo amplifica.
Códigos históricos, actitud renovada
La colección se construye desde una investigación minuciosa de los archivos de Gucci, atravesando distintas épocas sin caer en la nostalgia literal. Demna toma símbolos reconocibles —siluetas sesenteras, sastrería clásica, accesorios icónicos— y los desplaza hacia una sensualidad más directa, casi instintiva.
El resultado es una estética que se siente familiar pero inesperada. Las prendas no buscan perfección pulida, sino carácter. El lujo se expresa a través de la actitud, no del exceso de ornamento.
Personajes que visten ideas
Cada figura dentro de La Famiglia revela una faceta distinta del universo Gucci. Incazzata, con su pequeño abrigo rojo de inspiración sesentera, transmite intensidad y temperamento. Gallerista apuesta por un look negro depurado, acompañado por el bolso Bamboo 1947 reinterpretado en nuevas proporciones, subrayando la vigencia de los iconos cuando se leen desde otro ángulo.
La noción de sprezzatura —esa elegancia italiana que parece no esforzarse— atraviesa la colección en gestos aparentemente simples: mules de piel suave llevados pisados, capas que se acomodan con naturalidad, prendas que se sienten vividas desde el primer uso.
Masculino y femenino: placer antes que rigidez
La moda masculina también adopta esta filosofía. El traje sastre de Direttore se aleja de la formalidad rígida para volverse expresivo, mientras que Principino encarna una presencia magnética, cómoda con el protagonismo. En ambos casos, vestir es un acto de placer, no de corrección.
Esta visión elimina fronteras estrictas entre lo masculino y lo femenino, apostando por una idea más fluida del estilo, donde lo importante es la actitud con la que se lleva la prenda.
Ya puedes adquirir La Famiglia
La colección La Famiglia ya está disponible en tiendas Gucci de todo el mundo y en su plataforma digital a partir de hoy, 8 de enero, consolidando este primer gesto de Demna como una introducción sólida y coherente a su visión para la Casa.