Michelle Salas y Sebastián Yatra llegaron a la gala de Tiffany & Co. en Monterrey con dos interpretaciones muy distintas de la alta joyería de la Casa. Mientras la modelo construyó su selección alrededor del emblemático Bird on a Rock, el cantante mezcló oro amarillo, diamantes y piedras de color en una combinación que recorrió varias de las colecciones más reconocibles de Tiffany & Co.
La celebración ocurrió apenas unas semanas después de la apertura de la nueva boutique de Tiffany & Co. en El Palacio de Hierro Monterrey, un espacio de 210 metros cuadrados cuyo diseño incorpora referencias al trabajo de Louis Comfort Tiffany y una instalación de cerámica inspirada precisamente en el Bird on a Rock. La gala de esta semana llevó ese vínculo con la alta joyería al terreno de las apariciones públicas.
Michelle Salas convierte el Bird on a Rock en protagonista
La selección de Michelle Salas tuvo un hilo conductor evidente: Bird on a Rock by Tiffany. La pieza central fue un collar elaborado en platino y oro amarillo con diamantes, acompañado por los aretes Wings de la misma línea, también realizados en platino con diamantes.
El conjunto continuó con un brazalete Wings de Bird on a Rock y un brazalete Tiffany Victoria en platino con diamantes. Para cerrar la composición, Michelle Salas llevó un anillo Bird on a Rock en platino y oro amarillo con un diamante como piedra central.
La elección resulta especialmente significativa para Tiffany porque Bird on a Rock ocupa un lugar singular dentro de su historia. Jean Schlumberger creó el diseño en 1965 al colocar un diamante sobre la figura de un pájaro, transformando una piedra excepcional en una pieza con movimiento y personalidad. Con el paso de las décadas, el motivo se convirtió en uno de los códigos más reconocibles de la Casa y continúa reinterpretándose en alta joyería.
Sebastián Yatra apuesta por el contraste
Sebastián Yatra eligió una aproximación mucho más variada. Su selección comenzó con un broche de oro amarillo con espinelas, zafiros y tsavoritas, una pieza que introduce color en una combinación dominada por el metal dorado.
A este se sumaron los aretes Graffiti X de Paloma Picasso en oro amarillo, un brazalete Tiffany Lock en oro amarillo y blanco con diamantes y un anillo Tiffany HardWear en oro amarillo con diamantes. El último elemento fue un anillo Tiffany Rope realizado en oro amarillo y platino, también con diamantes.
La selección reúne lenguajes muy diferentes: el trabajo gráfico de Paloma Picasso, las líneas geométricas de Tiffany HardWear, el carácter más arquitectónico de Tiffany Lock y la inspiración náutica de Tiffany Rope. En lugar de construir un conjunto alrededor de una sola colección, Yatra utilizó la joyería como una composición de códigos distintos.
Dos formas de llevar alta joyería
La diferencia entre ambos conjuntos resulta más interesante que una comparación sobre quién llevó más piezas. Mientras Michelle Salas apostó por la coherencia temática; Sebastián Yatra, prefirió una la mezcla de referencias. En ella, el Bird on a Rock aparece como una idea que atraviesa cuello, orejas, muñeca y mano. En él, cada pieza conserva su propia identidad.
Esa libertad refleja también la manera en que la alta joyería ha cambiado en las apariciones públicas. Ya no existe una obligación de llevar un collar espectacular como pieza única y construir el resto del conjunto alrededor de él. Las joyas pueden funcionar como capas independientes, combinar diseños históricos con propuestas contemporáneas y utilizar piedras de color para romper una composición basada únicamente en diamantes.
Tiffany lleva su lenguaje de Nueva York a Monterrey
La gala también forma parte de un movimiento más amplio de Tiffany & Co. en México. La nueva boutique de Monterrey retoma elementos del concepto arquitectónico de The Landmark, la emblemática tienda de la Quinta Avenida en Nueva York, pero incorpora referencias a la artesanía y al diseño mexicano.
En su interior conviven piezas de mobiliario y luminarias creadas por diseñadores mexicanos con las colecciones de joyería de la Casa, además de relojes y propuestas de alta joyería. La instalación inspirada en Bird on a Rock funciona como una conexión especialmente clara entre ese nuevo espacio y el patrimonio creativo de Tiffany.
Por eso, las joyas elegidas por Michelle Salas y Sebastián Yatra para esta noche dicen algo más que lo que llevan puesto. Una recupera uno de los símbolos históricos de la Casa; el otro demuestra hasta dónde puede extenderse su lenguaje cuando se mezclan décadas, materiales y diseñadores. Monterrey se convierte así en el escenario de una nueva conversación de Tiffany con México, esta vez contada a través de las joyas que llegan a la noche y no solamente de las que permanecen dentro de una vitrina.