El Festival Internacional de Cine de Venecia siempre ha sido mucho más que una plataforma cinematográfica. Sus alfombras rojas y presentaciones reúnen el magnetismo del séptimo arte con la elegancia de la moda, convirtiéndose en un escenario donde los nombres más influyentes del cine y el lujo escriben nuevas narrativas. En su edición número 82, el encuentro sumó un capítulo inesperado, la unión entre Dario Vitale, joven promesa de la casa Versace, y Julia Roberts, ícono eterno de Hollywood, en un debut que sorprendió tanto a críticos de moda como a cinéfilos.
Dario Vitale, la nueva voz de Versace
Aunque Versace lleva décadas marcada por una estética inconfundible, la llegada de Dario Vitale como diseñador a la firma italiana ha inyectado una mirada fresca que dialoga con el legado de Gianni y la visión contemporánea de Donatella.
En Venecia, el diseñador no solo firmó una de las colecciones más comentadas en los circuitos previos al festival, sino que también logró captar la atención al convertirse en aliado creativo de Julia Roberts, un rostro que no suele aparecer de manera recurrente en la alfombra roja europea.
Julia Roberts en el Festival de Cine de Venecia
La actriz estadounidense, reconocida por su magnetismo natural y una sonrisa que marcó a toda una generación, llegó al Festival de Venecia 2025 con una presencia impecable. Su estilismo, firmado por Dario Vitale para Versace, se alejó del dramatismo habitual de la alfombra roja para optar por un lenguaje más sobrio y moderno.
El look —construido a partir de un juego entre tailoring italiano y líneas relajadas— reforzó la esencia de Julia Roberts, una elegancia atemporal que rehúye la ostentación. La combinación de una blusa en tonos suaves con un blazer de proporciones amplias y un pantalón estructurado demostró que el minimalismo, cuando está bien ejecutado, no necesita estridencias para destacar.
Un debut con proyección
La colaboración entre Julia Roberts y Dario Vitale ejemplifica la simbiosis entre moda y cine que el Festival de Venecia fomenta año tras año. Para Versace, tener a Roberts como musa en este debut supone un mensaje contundente, la marca no solo celebra el glam de una alfombra roja, sino que, también apuesta por narrativas de sobriedad y madurez estilística, sin perder poder visual.
El paso de Dario Vitale por Venecia junto a Julia Roberts se lee como un augurio de transformación dentro de Versace. La firma parece abrir un nuevo capítulo en el que la sensualidad convive con la sobriedad, y la provocación con la inteligencia estética. El festival, con su capacidad para amplificar discursos artísticos, se convirtió en el escenario perfecto para presentar esta alianza que no solo viste, sino que también cuenta una historia.