Acapulco, Guerrero, Hogar del Sol, tiene muchas maneras de sorprender, sus paisajes, su historia ligada al estilo y la posibilidad de pasar de una mañana de descanso a una tarde de aventura en el mar lo convierten en un destino ideal para quienes disfrutan viajar sin limitarse a un solo plan. Mauricio Abad lo descubrió durante una escapada junto a Harper ‘s Bazaar, en la que el lujo, la gastronomía y los deportes acuáticos marcaron el itinerario.
El actor viajó al puerto para disfrutar de unos días frente al Pacífico, con una agenda que combinó la privacidad de uno de los hoteles de diseño más interesantes de México, una cena en un restaurante con décadas de historia y una jornada navegando por la bahía de Acapulco.
Para esta visita, Mauricio se hospedó en Hotel Encanto Acapulco, una propiedad ubicada en una de las zonas más privilegiadas del puerto, donde las vistas al océano y la tranquilidad forman parte de su atractivo. Diseñado por el arquitecto mexicano Miguel Ángel Aragonés, el hotel destaca por su arquitectura minimalista, sus estructuras blancas y sus espacios abiertos que aprovechan la luz natural. Su ubicación sobre las elevaciones de Brisas Marqués permite contemplar el Pacífico desde distintas perspectivas, con panorámicas que cambian a lo largo del día.
Las suites, las terrazas y la alberca ofrecen distintos espacios para disfrutar del paisaje. La atención personalizada y el ambiente privado acompañaron la estancia de Mauricio, quien encontró aquí el punto de partida perfecto para recorrer Acapulco.
La propiedad también cuenta con el restaurante Origen y Spa Mar Abierto, dos espacios que complementan su oferta de hospitalidad y bienestar.
La gastronomía también tuvo un lugar especial en el viaje, fue una oportunidad para disfrutar de otra faceta del puerto, donde la tradición culinaria y el ambiente relajado acompañan las noches frente al mar.
El lado más activo de la escapada llegó con un paseo en yate por la bahía de Acapulco. Desde la embarcación, Mauricio pudo apreciar el perfil de la costa, las montañas que rodean el puerto y las distintas tonalidades del océano, antes de cambiar el descanso a bordo por algunas actividades acuáticas.
Una de ellas fue el stand-up paddleboard, una disciplina que consiste en desplazarse sobre una tabla con ayuda de un remo. El equilibrio y la coordinación son fundamentales, y las aguas tranquilas ofrecen condiciones especialmente agradables para practicarlo. Para Mauricio, fue una manera diferente de disfrutar del Pacífico, directamente sobre el agua y rodeado del paisaje costero.
El snorkel también formó parte de la escapada, explorando el entorno marino para observar lo que sucede bajo la superficie. Las zonas rocosas y las áreas de aguas claras de la costa de Acapulco pueden ofrecer oportunidades para apreciar peces y otras especies marinas, siempre dependiendo de las condiciones del mar y la visibilidad.
Estas actividades aportaron un ritmo diferente al viaje y permitieron conocer el destino desde una perspectiva más cercana a la naturaleza. Entre momentos de navegación y tiempo dentro del agua, la bahía se convirtió en uno de los escenarios principales de la escapada.
La visita de Mauricio Abad junto a Harper ‘s Bazaar reunió algunas de las mejores posibilidades que ofrece Acapulco: hospedarse en un hotel de arquitectura singular, disfrutar de una mesa con historia y reservar un día completo para descubrir el Pacífico.