Así se ve ahora la hija de Karen y Harry en ‘Love Actually’

0-52.jpg

Interpretó a la primera langosta y ahora tiene 26 años.

En épocas navideñas ‘Love Actually’ es una de las películas que más vemos, y si todavía no la ves, te ha llegado la hora de revisar tus prioridades.

Es una de las películas románticas más entretenidas, y también tiene un personaje adorable: la hija de Karen (Emma Thompson) y Harry (Alan Rickman).

Ahora prepárate para sentirte mayor de lo que pensabas, porque la pequeña niña, cuyo nombre real es Lulu Popplewell ahora tiene 26 años. ¿No parece que fue hace poco que la película se estrenó?

Hablando con Digital Spy, Lulu comentó que “cada Navidad la gente me habla de ‘Love Actually’ y me parece extraño porque mi papel fue muy pequeño”.

“Se ha vuelto una broma porque en verdad lucía mejor a los 11 años, y no hay muchos papeles basados en un crustáceo ahora, es como un nicho”, agregó.

“Me gustaría volver a la actuación, en específico a la comedia, pero es más difícil tener éxito en ese género. Al menos con el standup puedes ir e improvisar, no tienes que sentarte frente al espejo a practicar Lady Macbeth. Digo, lo puedes hacer, pero eventualmente empiezas a molestar a tus compañeros de casa”.

Ve a Lulu, ahora de 26 años, y recuerda la película:

TAMBIÉN TE VA A GUSTAR
Más de 80 obras originales llegan al Palacio de la Autonomía con una propuesta que revela al Dalí escenógrafo, cineasta y creador multidisciplinario que pocas veces protagoniza las grandes retrospectivas
Las nominaciones ya están definidas y la carrera por los Premios Emmy 2026 entra en su etapa decisiva. Estos son los detalles que marcarán la conversación antes de la ceremonia más importante de la televisión
Dos fechas bastaron para convertir el regreso de Elton John en uno de los eventos musicales más esperados de 2026. Más allá de la nostalgia, estos conciertos reflejan el valor cultural que siguen teniendo las grandes despedidas en la industria del entretenimiento
El nuevo álbum de Madonna conecta con una generación que vuelve a mirar hacia la estética y el sonido de principios de siglo. Su apuesta va más allá de la nostalgia: recupera una forma de entender la música para bailar que vuelve a marcar el ritmo de la cultura pop