La naturaleza adquiere una dimensión casi fantástica en Blue Book 2026: Hidden Garden, la nueva colección de Alta Joyería de Tiffany & Co. Diseñada por Nathalie Verdeille, Vicepresidenta Senior y Directora Artística de Joyería y Alta Joyería de la Maison, junto con Tiffany Design Studio, la propuesta parte de flores, frutos, enredaderas y criaturas para convertirlos en piezas que se mueven entre la representación reconocible y la abstracción.
Un jardín construido con piedras preciosas
La colección parte de una idea sencilla, pero difícil de traducir a joyería: la naturaleza cambia constantemente. Una flor se abre, una fruta madura, una mariposa modifica su forma y la luz transforma los colores a lo largo del día. En Hidden Garden, esos procesos dejan de ser referencias decorativas para convertirse en el punto de partida de piezas escultóricas.
Diamantes blancos, diamantes Fancy Vivid Yellow y gemas de color aportan distintas intensidades a esta interpretación. Entre las piedras utilizadas aparecen zafiros padparadscha, kunzitas y otras gemas excepcionales que permiten construir una paleta mucho más compleja que la asociación tradicional entre alta joyería y diamantes.
Ese interés por la transformación también explica la presencia de motivos animales. La mariposa, uno de los códigos recurrentes de Tiffany & Co., aparece en composiciones que van desde interpretaciones figurativas hasta diseños más abstractos, donde el movimiento de las alas se convierte en líneas, volumen y luz.
Jean Schlumberger sigue presente
Aunque la colección pertenece a una nueva etapa creativa, su lenguaje mantiene una relación directa con Jean Schlumberger, uno de los diseñadores más importantes en la historia de Tiffany & Co. Sus representaciones de flora y fauna se han convertido en parte del patrimonio visual de la Maison y continúan ofreciendo material para nuevas interpretaciones.
La colección retoma, por ejemplo, el motivo Jasmine, inspirado en el histórico collar de Schlumberger. En una de sus versiones, el platino dibuja formas escultóricas alrededor de los diamantes; en otra, el platino y el oro amarillo de 18 quilates sirven de estructura para kunzitas de intenso color.
También aparece Monarch, inspirado en un collar de archivo en el que una mariposa monarca descansa entre enredaderas y follaje. La nueva interpretación conserva esa relación entre criatura y vegetación, pero la lleva hacia una construcción más contemporánea.
La naturaleza también puede ser inesperada
Uno de los aspectos más interesantes de Hidden Garden es que Tiffany & Co. no limita su imaginario a las flores. El repertorio incluye aves, palmeras, frutos y otras formas vegetales que permiten jugar con proporciones y materiales.
Entre las piezas destaca una nueva interpretación de Bird on a Rock, uno de los diseños más reconocibles de la Maison. En esta ocasión, pequeños pájaros de diamantes se posan sobre una extraordinaria aguamarina de 22 quilates procedente de Brasil, en un tono asociado con los ejemplares Santa Maria.
El resultado habla de una tendencia importante dentro de la alta joyería actual: recuperar símbolos históricos sin convertirlos en piezas destinadas únicamente a reproducir el pasado. El archivo funciona como materia prima, mientras que las proporciones, las piedras y las construcciones actualizan su significado.
Venecia como escenario para el capítulo de otoño
El capítulo de otoño de Blue Book 2026: Hidden Garden llegó a Venecia el 17 de septiembre, donde Tiffany & Co. presentó las nuevas creaciones durante una gala en el Fondaco dei Tedeschi, junto al Gran Canal y cerca del Puente de Rialto.
El edificio renacentista, históricamente relacionado con el comercio y el intercambio cultural, aportó un escenario particularmente ligado a la idea de objetos excepcionales que viajan entre distintas ciudades, épocas y tradiciones.
La celebración reunió a figuras como Anya Taylor-Joy, Matilda De Angelis, Arón Piper y Begoña Vargas, quienes llevaron piezas de Tiffany & Co. durante la velada.
Pero la relevancia de Hidden Garden está menos en la lista de invitados que en lo que ocurre con la naturaleza cuando pasa por las manos de un diseñador de alta joyería: deja de ser una referencia estática y se convierte en movimiento, volumen y luz. En Tiffany & Co., esa transformación también sirve para mantener vigente una herencia creativa sin obligarla a permanecer intacta.