Desde Beverly Hills, Lisa eligió hablar de moda desde la sutileza. Su aparición en los Golden Globes 2026 dejó claro que las transparencias siguen siendo un recurso vigente cuando se trabajan desde la precisión estética y no desde el impacto inmediato. La cantante llevó un vestido de Jacquemus Spring-Summer 2026 Ready-to-Wear, una pieza que transforma lo etéreo en una declaración de sofisticación contemporánea.
El vestido, confeccionado en una gasa negra casi imperceptible, se construye a partir de capas ligeras que flotan alrededor del cuerpo sin rigidez. La transparencia no busca exhibir, sino sugerir un juego visual que deja ver la silueta sin caer en lo literal. En este diseño, la sensualidad se filtra de manera casi arquitectónica, con un drapeado central que estructura la caída del tejido y aporta movimiento a cada paso. El resultado es una imagen que dialoga con el minimalismo emocional que Jacquemus ha perfeccionado en las últimas temporadas.
Lejos de los brillos exagerados o los cortes agresivos, Lisa apostó por un glam silencioso que conecta con una nueva idea de elegancia en la alfombra roja. Las mangas amplias, casi ceremoniales, aportan dramatismo sin peso visual, mientras que los delicados detalles en los extremos del vestido refuerzan la sensación artesanal del look. Todo parece pensado para acompañar el cuerpo, no para dominarlo.
El styling acompañó esta narrativa con precisión. El beauty look se mantuvo limpio, con una piel luminosa y un maquillaje que enfatiza la mirada sin competir con la textura del vestido. El cabello, llevado suelto y natural, refuerza la idea de una feminidad relajada pero cuidadosamente construida. En conjunto, el look confirma que el verdadero lujo hoy se encuentra en el equilibrio y en la coherencia estética.
La elección de Jacquemus no es casual. La casa francesa ha sabido redefinir el minimalismo con una carga emocional fuerte, donde cada prenda parece pensada para ser sentida antes que observada. En Lisa, esta filosofía encuentra una aliada perfecta, una figura capaz de transitar entre la moda conceptual y el glamour global sin perder autenticidad. Su presencia en los Golden Globes 2026 no solo consolida su estatus como referente de estilo, sino que también subraya cómo las transparencias pueden reinventarse lejos de clichés y fórmulas previsibles.
Este look se suma a una temporada de premios donde la moda parece regresar a la esencia con materiales nobles, siluetas limpias y una sensualidad que se expresa desde la confianza, no desde el exceso. Lisa lo entendió a la perfección y lo tradujo en uno de los momentos más elegantes de la noche.