Existe un color que lleva décadas demostrando que puede adaptarse a prácticamente cualquier tez: el rojo verdadero. Ni demasiado naranja ni excesivamente azulado, este rojo se encuentra en un punto medio que permite que destaque tanto en pieles claras como medias, morenas y profundas. Por eso se ha convertido en uno de esos básicos de maquillaje que siempre vale la pena tener cerca.
¿Por qué el rojo es considerado un color de labial universal?
El secreto no está únicamente en elegir un labial rojo, sino en encontrar el equilibrio correcto de subtonos. Los llamados true reds se caracterizan precisamente por mantenerse cerca de un rojo puro, sin inclinarse demasiado hacia tonalidades cálidas o frías.
Un buen ejemplo es Rouge Dior 999. La propia Maison describe su icónico tono como un rojo cálido realzado por un toque de azul y lo considera universalmente favorecedor.
Otro de los grandes clásicos es MAC Ruby Woo, un rojo cereza brillante con subtonos azules. Allure lo ha probado sobre diferentes tonos de piel y destaca precisamente su capacidad para favorecer desde pieles claras hasta profundas.
Incluso los rojos que se encuentran exactamente entre ambos extremos pueden conseguir este efecto. Allure, por ejemplo, ha señalado que un rojo que no sea demasiado azul ni demasiado naranja puede funcionar en todos los tonos de piel.
El subtono de la piel también importa
Aunque el rojo verdadero es uno de los colores más versátiles, eso no significa que todos los labiales rojos se vean igual en todas las pieles. Aquí entra en juego el subtono, que puede ser frío, cálido o neutro.
En las pieles de subtono frío, los rojos con pigmentos azulados suelen crear una armonía especialmente favorecedora. Para los subtonos cálidos, los rojos con una ligera presencia naranja pueden potenciar los matices dorados de la piel. En las pieles profundas, los rojos con notas rosadas o intensas también pueden crear un contraste espectacular.
¿Los labiales rojos con subtono azul favorecen a todos?
Son una de las apuestas más seguras. El rojo azulado tiene además una ventaja estética: los tonos fríos pueden hacer que los dientes se perciban visualmente más blancos. Es una de las razones por las que tonos como Ruby Woo se han convertido en clásicos.
Si el azul te parece demasiado intenso, puedes buscar un rojo neutro. Vogue destaca, por ejemplo, Chanel Rouge Allure en Pirate como un clásico que no resulta excesivamente azul y que funciona en una amplia variedad de tonos de piel.
Cómo encontrar tu rojo perfecto
La mejor forma de elegirlo es probarlo directamente sobre los labios y no únicamente en la mano. El pigmento natural de la boca puede modificar el color del producto una vez aplicado.
Si quieres una referencia sencilla, busca palabras como true red, classic red, neutral red o blue-red. Si tienes un subtono cálido, puedes permitir que el color se acerque ligeramente al rojo tomate; si es frío, los rojos cereza y azulados suelen ser una buena opción. Y si tienes un subtono neutro, probablemente puedas moverte con facilidad entre ambos extremos.
El rojo nunca pasa de moda
Más allá de tendencias, pocas cosas tienen el poder de transformar un look tan rápido como un labial rojo. Puede acompañar una piel prácticamente desnuda durante el día o convertirse en el protagonista de un maquillaje más elaborado por la noche.
Y aunque no existe una regla que determine qué colores puede llevar cada tono de piel, si buscas un labial capaz de funcionar en prácticamente cualquier tez, el rojo verdadero es el mejor punto de partida. La clave está en encontrar ese equilibrio entre cálido y frío que haga que el color ilumine el rostro en lugar de competir con él.