El corte setentero de Pamela Anderson confirma una de las direcciones más claras en la tendencia de cabello 2026: el regreso del volumen con estructura y movimiento real. Durante su aparición en la NYFW, la actriz dejó atrás el acabado ultra pulido para apostar por una melena construida en capas largas con flequillo abierto, una silueta que reintroduce textura estratégica.
La nueva imagen de Pamela Anderson se sostiene sobre una arquitectura precisa. Las capas desfiladas comienzan a la altura de los pómulos y continúan hacia los hombros, generando una caída envolvente que aporta dimensión. El flequillo largo, ligeramente abierto en el centro, suaviza las facciones y añade profundidad sin endurecer la expresión. Esta técnica, característica del corte setentero, permite que el cabello conserve fluidez incluso en reposo.
En contraste con el dominio reciente del sleek hair —acabado liso, líneas rectas, brillo espejo—, la conversación capilar actual gira hacia mayor textura. El volumen en el cabello ya no se construye con rigidez, sino mediante capas bien distribuidas que equilibran peso y movimiento. Ese cambio responde a una búsqueda clara: dinamismo sin exageración.
El corte setentero que lleva Pamela Anderson no replica el shag clásico de los años setenta de forma literal. Es una reinterpretación contemporánea que mantiene el ADN de esa década —movimiento, capas visibles y flequillo largo— pero con proporciones más refinadas. No hay exceso de producto ni fijación pesada; el acabado se percibe ligero y táctil.
Desde el punto de vista práctico, esta tendencia de cabello 2026 favorece distintos tipos de melena. En cabellos finos, las capas largas aportan cuerpo y sensación de densidad. En melenas gruesas, descargan volumen sin sacrificar estructura. El resultado es una silueta versátil que puede estilizarse con brushing amplio para enfatizar la curvatura o dejarse al natural para un efecto más relajado.
El tono rubio claro que Pamela Anderson mantiene también potencia la lectura de movimiento. Las capas reflejan la luz de manera irregular, acentuando la dimensión y reforzando la sensación de volumen. Esa interacción entre corte y color es clave en la tendencia actual, no se trata solo de forma, sino de cómo la luz construye profundidad.