Muchas personas no solo miran la Luna por estética o astrología: también consideran sus fases al planear cortes de cabello. La idea no es científica en sentido médico, pero sí tiene raíces culturales antiguas y prácticas populares que invitan a pensar en el ritmo de la naturaleza como guía para el cuidado personal. En febrero de 2026, el calendario lunar ofrece un mapa claro para quienes quieren sincronizar su rutina capilar con los ciclos de la Luna, aprovechando diferentes energías según la fase lunar.
La primera fase clave del mes es la Luna llena, que ocurre el 1 de febrero. En tradición lunar, la Luna llena simboliza plenitud y culminación. Aplicado al cabello, se asocia con mayor volumen, brillo y fuerza. Cortar puntas o dar forma a tu melena en este día —o en días cercanos— puede potenciar esas cualidades, especialmente si tu objetivo es una textura más corpórea o mejorar el estado general del pelo después de semanas de estrés, frío o cambios de rutina.
El cuarto menguante, que tendrá lugar el 9 de febrero, introduce el cambio de dirección en el ciclo. Esta etapa se asocia con la disminución de la energía y con procesos de eliminación. Si lo que quieres es frenar el crecimiento del cabello para mantener un estilo definido por más tiempo, este es un momento estratégico. Es ideal para cortes precisos o para ajustar líneas que no quieres que se expandan rápidamente.
La Luna nueva, el 17 de febrero, es quizá la fase más simbólica cuando hablamos de renovación. Representa un punto de reinicio, un momento para sembrar intenciones. En términos capilares, cortarte el cabello durante la Luna nueva puede ser visto como una forma de eliminar lo viejo para dar paso a lo nuevo como un cambio de look, un corte significativo o simplemente sanear las puntas con la idea de empezar la siguiente etapa con energía fresca.
Finalmente, el cuarto creciente del 24 de febrero señala crecimiento y expansión. Esta fase es útil si tu objetivo es estimular el crecimiento después de un corte. Aquí, un despunte ligero o un corte moderado puede ayudar a que el cabello crezca de forma más saludable y con ritmo constante durante las semanas siguientes.
Vale la pena recordar que, más allá de creencias y tradiciones, el cuidado del cabello también depende de factores como nutrición, hidratación, cuidado térmico y protección contra cambios climáticos. El calendario lunar funciona como una herramienta complementaria que no sustituye una rutina de cuidado consciente, pero sí puede aportar una dimensión más intencional al momento de decidir cuándo visitar al estilista.
Para muchas personas, el simple hecho de sincronizar sus acciones con un ciclo natural ofrece sensación de control y conexión con el cuerpo y el tiempo. En febrero 2026, las fases lunares invitan a pensar en el cabello no solo como estética, sino como parte de un ritmo mayor que podemos respetar y acompañar.