La famosa no llevaba absolutamente nada debajo del blazer, </i>una manera elegante y sencilla de demostrar que no necesariamente se usa ropa interior. </p>
Inspiración religiosa, bordados ocultos y un rosario convertido en joya íntima. Así se construyó uno de los looks más personales de la noche más importante en la industria
No seguir el código de vestimenta en la MET Gala altera la narrativa del evento y la recepción pública de cada look, más allá del impacto visual inmediato