La famosa no llevaba absolutamente nada debajo del blazer, </i>una manera elegante y sencilla de demostrar que no necesariamente se usa ropa interior. </p>
Antes de asociar sus lunares con el lujo global, Yayoi Kusama abrió una boutique en Nueva York y creó prendas que mezclaban arte, performance y la libertad corporal de los años sesenta