Hussein Chalayan, el diseñador detrás del vestido de Olivia Rodrigo que se deshace con el agua

Hussein Chalayan lleva décadas experimentando con tecnología, materiales y prendas que cambian de forma; el vestido de Olivia Rodrigo retoma uno de sus gestos más reconocibles

WhatsApp Image 2026-09-28 at 1.22.54 PM.jpeg

Hussein Chalayan, el diseñador detrás del vestido de Olivia Rodrigo que se deshace con el agua

Getty images

El vestido blanco que Olivia Rodrigo utilizó durante el estreno de su Unraveled Tour no fue concebido para permanecer intacto. Durante “The Cure”, una lluvia artificial cayó sobre el escenario y la prenda comenzó a desintegrarse hasta revelar un vestido rojo debajo. El responsable de esta transformación es Hussein Chalayan, diseñador conocido por convertir la ropa en objetos capaces de cambiar, desaparecer o modificar su función frente al público. El gesto encaja con precisión en una trayectoria que lleva más de tres décadas cuestionando qué puede hacer una prenda.

Hussein Chalayan, el diseñador detrás del vestido

Nacido en Nicosia, Chipre, en 1970, Hussein Chalayan se formó en Central Saint Martins y lanzó su propia firma en 1994. Su colección de graduación ya anunciaba el camino que seguiría: enterró vestidos de seda cubiertos con limaduras de hierro para después recuperarlos y mostrar las huellas que el paso del tiempo había dejado sobre ellos.
Aquella relación entre moda, transformación y materia se convirtió en uno de los elementos constantes de su trabajo. Hussein Chalayan ha trabajado con arquitectura, ciencia, tecnología, antropología e historia, y sus desfiles suelen funcionar como experiencias escénicas en las que las prendas adquieren un papel casi performático.

El antecedente que explica el vestido de Olivia

La conexión con Olivia Rodrigo resulta especialmente interesante porque Hussein Chalayan ya había presentado prendas solubles en agua en 2015. Aquella experimentación sirve como antecedente directo para comprender el vestido que utilizó la cantante, se trata de una pieza diseñada para reaccionar ante el agua y transformar su apariencia durante una actuación.
El resultado no funciona únicamente como un cambio de vestuario. La lluvia se convierte en parte del mecanismo y el propio vestido participa en la narrativa de la canción y de la gira. El título Unraveled —que alude a algo que se deshace o se desenreda— encuentra así una traducción física sobre el cuerpo de Olivia Rodrigo.

La mesa que se convirtió en falda

Entre las piezas más famosas de Hussein Chalayan está la table dress de Afterwords, presentada en 2000. El desfile comenzó con un interior doméstico y terminó con los muebles transformándose en prendas como una mesa que se convirtió en una falda de madera y las sillas pudieron plegarse hasta convertirse en maletas.
La pieza pertenece a una colección centrada en el desplazamiento y la necesidad de transportar las pertenencias. Para Hussein Chalayan, un mueble podía dejar de ser un objeto fijo y convertirse en ropa cuando cambiaban las circunstancias. Esa capacidad de alterar la función de un objeto es fundamental para entender su catálogo.

WhatsApp Image 2026-09-28 at 1.22.54 PM (1).jpeg

La historia detrás del vestido de Olivia Rodrigo: el diseñador que convirtió la moda en una transformación

Getty images

El vestido que escondía un avión

Otro de sus experimentos más conocidos apareció en su colección de primavera de 2000. Hussein Chalayan presentó un vestido blanco de resina cuya estructura incorporaba elementos inspirados en un avión y que podía revelar mecanismos internos mediante un sistema de apertura.
Ese mismo periodo produjo también el Remote Control Dress, una pieza de fibra de vidrio y resina que escondía una capa de tul rosa detrás de paneles móviles. El vestido perteneciente a la colección del Metropolitan Museum of Art demuestra hasta qué punto Hussein Chalayan trataba la prenda como una estructura tecnológica y no solamente como una superficie decorativa.

De Björk a Olivia Rodrigo

La relación del diseñador con la música tampoco comienza con Olivia Rodrigo. En 1995 creó la chaqueta que Björk llevó en la portada de Post, y posteriormente sus piezas aparecieron en el vestuario de artistas como Lady Gaga.
Ese recorrido ayuda a situar el vestido de Olivia Rodrigo dentro de una tradición de colaboraciones donde el diseño deja de ser un elemento secundario del espectáculo. La ropa puede construir una escena, generar una sorpresa y, en algunos casos, convertirse en parte esencial de la actuación.
El vestido de Olivia Rodrigo no solo acompañó una canción, también formó parte de su puesta en escena. Y esa es quizá la razón por la que una pieza creada décadas después de los primeros experimentos de Hussein Chalayan sigue sintiéndose contemporánea ya que el diseñador nunca trató la tecnología como un adorno, sino como una manera de imaginar qué podría llegar a ser la ropa.

TAMBIÉN TE VA A GUSTAR
Tres décadas después de su lanzamiento, el Overseas demuestra cómo la alta relojería puede combinar tradición, funcionalidad y una estética pensada para viajar
Glenn Martens cierra una etapa decisiva en Diesel con una colección que merece ser leída más allá de la pasarela. Estas son las claves para entender su despedida
La nueva colección de Miuccia Prada y Raf Simons cuestiona los códigos de la ropa interior con una propuesta que cambia la manera de llevar una de las prendas más controvertidas de la temporada
Hombros estructurados, cinturones anchos, cintura marcada y sastrería poderosa aparecen entre las señales que conectan el otoño 2026 con uno de los códigos más reconocibles de aquella década