Desde 2005, Mathilde Laurent ha sido una de las figuras más influyentes dentro del universo creativo de Cartier. Como perfumista de la maison, su trabajo ha redefinido el perfume no como un simple complemento, sino como un lenguaje sensorial capaz de dialogar con la alta joyería, la historia del arte y la emoción contemporánea.
Mathilde Laurent concibe cada fragancia como una idea antes que como una fórmula. Su aproximación parte siempre de un concepto que conecta la identidad de Cartier con una sensibilidad actual, libre de artificios. Así han nacido creaciones emblemáticas que hoy forman parte del ADN olfativo de la casa, entre ellas La Treizième Heure, Baiser Volé, Déclaration d’un Soir, L’Envol, Carat y La Panthère, lanzada en 2014.
En La Panthère, Mathilde Laurent dio forma a una fragancia chipre floral con un acorde felino inédito, donde la gardenia se entrelaza con notas almizcladas para evocar una feminidad instintiva, segura y salvaje. El frasco, tallado desde el interior con la silueta de una pantera, sintetiza su visión creativa en la unión íntima entre perfumería y joyería. Para ella, toda flor guarda una dimensión animal y toda mujer una parte de felinidad.
Su enfoque rechaza la repetición y las jerarquías rígidas entre ingredientes. Combina materias naturales y sintéticas con absoluta libertad, entendiendo cada una como una herramienta al servicio de una emoción. Esa misma mirada la ha llevado a impulsar prácticas más conscientes, como el uso de alcohol vegetal y el desarrollo de frascos recargables, sin comprometer la exigencia sensorial ni estética.
¿Cómo descubriste que querías ser perfumista y cuál fue el camino para lograrlo?
Fue un poco el azar y la curiosidad lo que me llevó a la perfumería. Al principio me atraía la fotografía, pero el misterio detrás de la creación de perfumes me intrigó profundamente. La idea de expresar la belleza a través del aroma se convirtió en una motivación poderosa. La perfumería pasó a ser un medio de comunicación, un lenguaje propio. Por eso decidí estudiar química y prepararme para ingresar a ISIPCA.
¿Tienes ingredientes o familias olfativas favoritas?
No. Para mí, los ingredientes son herramientas. No tengo más apego por uno que por otro. Si tienes ingredientes favoritos, siempre terminarás creando el mismo perfume.
¿Cómo nace un perfume para Cartier?
Crear un perfume es como escribir en una hoja en blanco cada vez. Ante todo, una fragancia es una idea. En una Maison como Cartier, necesitamos un concepto que conecte su historia, la perfumería y el arte. Mi papel es traducir esa reflexión colectiva a un lenguaje olfativo.
¿Cómo elegir el perfume ideal?
Una fragancia nunca debe elegirse con la razón, sino con el corazón. Cuando encuentras un perfume que amas, no te haces preguntas. Elegir un perfume es elegir el placer.
¿Qué sueño te queda por cumplir como perfumista de Cartier?
Crear fragancias que podrían estar en un museo dentro de diez años. Tesoros que mantengan viva la nobleza del arte de la perfumería.
No existen reglas en perfumería: lo más importante es sentirse libre, jugar y disfrutar del proceso.