Antes de convertirse en uno de los bolsos más reconocibles de Dior, el diseño tenía otro nombre y llegó a manos de Diana como un regalo durante una visita oficial a París en 1995
Antes de asociar sus lunares con el lujo global, Yayoi Kusama abrió una boutique en Nueva York y creó prendas que mezclaban arte, performance y la libertad corporal de los años sesenta