El bienestar no es un castigo: Elena Salame nos enseña a entrenar desde la paciencia y la congruencia

Fuerza, movilidad y salud mental. La fundadora de Power You revela sus hábitos no negociables y cómo transformar la rutina del ejercicio en un espacio de autocuidado y plenitud

PHOTO-2026-07-27-16-46-24 3.jpg

El bienestar no es un castigo: Elena Salame nos enseña a entrenar desde la paciencia y la congruencia

Cortesía

Por Alexis Mustri Guindi

Hay mujeres que inspiran desde la congruencia, y Elena Salame es una de ellas, ya que se convirtió en la prueba viviente de que el paso del tiempo puede ser un gran aliado cuando se habita el cuerpo con respeto, consciencia y amor propio.

Platicamos con la fundadora sobre la visión detrás de Power You (PWY), una disciplina que trasciende el ejercicio convencional para convertirse en un entrenamiento integral.

También te interesa...
Las sunglass nails son la nueva tendencia de uñas translúcidas que imita el efecto de los cristales tintados de las gafas de sol. Así se llevan.

Del movimiento a la neuroplasticidad

“Desde niña, he sido muy curiosa y siempre me ha apasionado descubrir qué hay más allá. Empecé desde lo físico, pero con los años, esa curiosidad se fue expandiendo hacia la neuroplasticidad, las conexiones neurológicas, la longevidad y, sobre todo, entender hasta dónde puede influir nuestra mente en el cuerpo. Me fascina descubrir todo lo que somos capaces de transformar”, reflexiona Elena.

Para quienes escuchan el término por primera vez en el ámbito del fitness, ¿cómo defines la neuroplasticidad y cómo la aplicas en cada clase de PWY?

Es la capacidad que tiene nuestro cerebro de cambiar, adaptarse y crear nuevas conexiones a través de lo que vivimos y repetimos. Eso significa que no estamos “hechos” de una sola manera, y que podemos aprender, modificar patrones y seguir evolucionando. En PWY lo trabajamos constantemente cambiando secuencias, transiciones, ritmos y estímulos. La idea es romper el piloto automático para que cuerpo y mente trabajen en sintonía. Y ahí sucede algo mucho más profundo que simplemente entrenar un músculo.

De esa búsqueda por desafiar tanto la estructura física como la agilidad mental nace una práctica pensada para romper con la monotonía, ya que quería crear una disciplina que no aburriera, en la que cada sesión te ofreciera algo diferente y te llevara a un lugar nuevo, no solo físicamente, sino también mentalmente.

PHOTO-2026-07-27-16-44-09 3.jpg

El bienestar no es un castigo: Elena Salame nos enseña a entrenar desde la paciencia y la congruencia

Cortesía

Para alguien que nunca ha tomado una clase, ¿cómo es una sesión en la práctica?

Es una experiencia de movimiento completa. Trabajamos fuerza, movilidad, balance, estabilidad, coordinación y respiración utilizando principalmente el peso del propio cuerpo. Las clases tienen una estructura clara, pero nunca son idénticas. Me gusta que exista el reto de enlazar movimientos, aprender transiciones, sostener la postura y respirar cuando el cuerpo quiere rendirse. No se trata de hacerlo perfecto, sino de estar presente y aprender a escuchar a tu cuerpo.

Redefinir el bienestar sin exigencias

Para Elena, el cuidado personal dejó de ser un compromiso rígido para transformarse en una forma fluida de habitar el presente.
“El wellness ocupa un lugar muy natural en mi vida; ya no es algo que ‘hago’, es parte de cómo vivo, cómo pienso y cómo me relaciono conmigo misma. El ejercicio y la alimentación ni siquiera los cuestiono. Hoy tengo una relación de mayor respeto con mi cuerpo, con menos exigencia y mucho más amor. Antes buscaba llevarlo a un punto fijo; hoy sé escucharlo y respetar sus tiempos”, explica.

PHOTO-2026-07-25-12-29-00.jpg

El bienestar no es un castigo: Elena Salame nos enseña a entrenar desde la paciencia y la congruencia

Cortesía

En cuanto a tu alimentación, ¿sigues alguna filosofía en particular?

No vivo mi alimentación desde la restricción ni desde la perfección. Priorizo la proteína, elijo alimentos que realmente me nutran, me hidrato bien y busco mantener mi energía estable a lo largo del día. Sin embargo, el bienestar no puede significar vivir obsesionada con hacerlo todo perfecto, y más bien tiene que ser algo sostenible y compatible con disfrutar la vida.

Si solo pudieras recomendar tres hábitos no negociables para empezar a transformar la relación con nuestro cuerpo desde mañana, ¿cuáles serían?

Primero, moverte todos los días; ya sea caminar, estirarte o hacer yoga. Segundo, meditar. Hacer silencio unos minutos al día para respirar y observarte cambia la manera en la que reaccionas, tomas decisiones y te relacionas contigo misma. Y tercero, aprender a escuchar tu cuerpo. Para eso, hay que dejar de compararte y preguntarte “¿qué necesito hoy?”. La transformación empieza cuando dejamos de pelear con nuestro cuerpo y empezamos a trabajar en equipo con él.

Amor propio, belleza y legado

Al preguntarle sobre lo que la industria debería replantearse alrededor de la salud y la estética, su postura es contundente: el bienestar no se mide en metas a corto plazo.

¿Qué te gustaría que las personas entendieran sobre el wellness, más allá de verse bien?

Que no es una meta ni un destino final, sino un proyecto que te acompaña toda la vida. Lo fundamental es no dañarte en el proceso, así que es fundamental aprender a acompañarte, observarte, respetarte y amar lo que eres hoy, incluso mientras sigues evolucionando.

PHOTO-2026-07-27-16-44-09.jpg

El bienestar no es un castigo: Elena Salame nos enseña a entrenar desde la paciencia y la congruencia

Cortesía

¿Puedes contarnos algunos de tus secretos de belleza más preciados?

Creo mucho más en la constancia diaria que en un gran secreto, por lo que me enfoco en dormir bien, moverme, hidratarme, cuidar mi piel, meditar y estar bien por dentro. La belleza cambia muchísimo cuando estás en paz contigo misma. Y sí, me encanta investigar y probar innovaciones relacionadas con la longevidad.

Tus hijos son tu lugar feliz. ¿Qué mensaje te importa sembrar en ellos día a día?

Quiero que entiendan que la salud se trata de cómo te sientes y cómo te cuidas, no solo de cómo te ves. Jamás quisiera que experimenten su cuerpo desde el castigo, la comparación o la culpa. Intento enseñarles con el ejemplo que comer bien, moverte, descansar y cuidar tu mente son formas de respeto personal. Quiero que aprendan a escuchar su cuerpo y a agradecerlo, y también a entender que el verdadero bienestar es sentirte en casa dentro de ti.

TAMBIÉN TE VA A GUSTAR
Del bolso adecuado a los lentes de sol, estas piezas resuelven las necesidades de una rutina deportiva sin renunciar a una estética cuidada fuera del gimnasio
La leche y las bebidas con electrolitos pueden favorecer una mayor retención de líquidos después del ejercicio, especialmente cuando la sesión provoca una pérdida importante de sudor
Ashwagandha, magnesio, valeriana y otras fórmulas ocupan un lugar cada vez mayor en los rituales de bienestar, pero la evidencia detrás de sus promesas es desigual
La ropa de verano no tiene que adaptarse a una silueta ideal: elegir cortes, texturas y proporciones que hagan sentir cómoda a cada persona puede cambiar por completo la relación con el cuerpo