Esta es la razón por la que confundes algunos nombres (según la ciencia)

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No tiene nada que ver con que sean parecidos

Si hay algo que nos da problemas de vez en cuando, es nuestra memoria y más si hablamos de recordar nombres. No sólo nos cuesta aprenderlos, sino que además los confundimos con facilidad.

Seguramente tú también le has llamado Manuel, Jorge, Héctor o Pedro al que en realidad se llama Antonio. En Friends, Ross se equivocó en el altar con Emily. ¿Cuántas veces nos ha pasado esto? Infinitas. Por ello, científicos del Centro de Investigación de Memoria Autobiográfica de Dinamarca y expertos de la Universidad Estadounidense de Duke analizaron este fenómeno para obtener algunas claves para entender por qué ocurre.

Ver también: La rara inspiración de los nombres de moda

En el estudio publicado en ‘Memory and Cognition’, participaron 1,700 personas a las que se les preguntó si se habían equivocado al llamar a alguien alguna vez. Los resultados de dicha investigación mostraron que los errores se dan sin importar la edad o el sexo y que era más común en las madres quienes confundieron el nombre del hijo menor con el del mayor o hasta con el apelativo de su mascota. Los expertos también concluyeron que la confusión no va de la mano con el parecido entre nombres sucede porque existen una serie de redes semánticas que reúnen, en nuestra mente, a nuestros conocidos por grupos.

Entonces, si tu jefe te llama por otro nombre no es porque no le seas relevante, sino porque formas parte de su círculo semántico más cercano.

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