El nombre de Emily Ratajkowski suele aparecer asociado a campañas de moda, portadas internacionales y momentos virales de la cultura pop, sin embargo, detrás de una de las figuras más reconocibles de la última década existe una historia menos comentada, marcada por el arte, la literatura, los viajes y una formación que comenzó mucho antes de que la industria de la moda la convirtiera en un rostro global.
Este 7 de junio, mientras celebra su cumpleaños número 35, vale la pena mirar algunos capítulos menos conocidos de su trayectoria. Son detalles que ayudan a entender cómo se construyó una personalidad pública que ha sabido expandirse hacia la escritura, el activismo y los negocios, sin limitarse a una sola etiqueta profesional.
Nació en Londres, pero creció lejos de la escena británica
Aunque muchas personas la identifican erróneamente como británica, Emily Ratajkowski nació en Londres en 1991 mientras sus padres estadounidenses vivían temporalmente en Reino Unido.
Su infancia transcurrió principalmente en California, donde desarrolló gran parte de sus intereses creativos. El dato suele sorprender porque su lugar de nacimiento aparece constantemente en perfiles biográficos, pero ella misma ha explicado que no creció dentro de la cultura británica ni posee ciudadanía del Reino Unido.
Su entorno familiar estaba mucho más cerca del arte que de la moda
Antes de convertirse en modelo, Emily Ratajkowski creció rodeada de pintura, literatura y educación. Su padre trabajó como pintor y profesor de arte, mientras que su madre desarrolló una carrera vinculada a la enseñanza de literatura inglesa y la escritura. Esa combinación hizo que los museos, los libros y las conversaciones sobre arte formaran parte de su vida cotidiana desde muy pequeña.
Es un aspecto que ayuda a entender por qué, años después, sus intereses públicos terminarían extendiéndose hacia campos distintos al modelaje.
Pasó parte de su infancia entre distintos países europeos
California fue su hogar principal, pero no el único escenario de su niñez. Durante sus primeros años pasó temporadas en lugares como Irlanda y Mallorca, experiencias que le permitieron convivir con diferentes idiomas, costumbres y referencias culturales. Esa exposición temprana a distintos entornos suele quedar fuera de las narrativas convencionales sobre su carrera, aunque forma parte de su historia personal.
Estudió Bellas Artes antes de dedicarse por completo a la moda
Mucho antes de las campañas internacionales, Emily Ratajkowski ingresó a la Universidad de California en Los Ángeles para estudiar Bellas Artes.
Su paso por la universidad fue breve, ya que decidió concentrarse en las oportunidades profesionales que comenzaban a surgir en el modelaje. Aun así, la formación artística nunca desapareció de sus intereses y ha seguido apareciendo en entrevistas, colaboraciones y proyectos personales.
Publicó un libro que llegó a la lista de bestsellers
En 2021 sorprendió a parte del público con My Body, una colección de ensayos en la que aborda temas como la imagen femenina, la fama, el poder y la relación entre el cuerpo y la industria del entretenimiento.
La publicación se convirtió en un bestseller y consolidó una faceta distinta de su carrera. Más allá de las pasarelas y las campañas publicitarias, el libro la posicionó dentro de una conversación cultural más amplia sobre representación, autonomía e identidad.
El cameo en iCarly que muchos olvidaron
Existe otro dato curioso que suele pasar desapercibido incluso entre sus seguidores. Antes de que el videoclip de Blurred Lines la llevara al reconocimiento internacional, Emily apareció en la serie iCarly. Interpretó a Tasha, la novia de Gibby, en una participación que hoy resulta llamativa porque ocurrió años antes de que alcanzara fama mundial.
Para muchos espectadores, volver a esos episodios significa descubrir que una de las modelos más famosas del mundo ya había tenido una breve incursión en la televisión juvenil estadounidense.