El blush sube hacia los pómulos y las sienes para conseguir un rubor más fresco, difuminado y favorecedor que cambia por completo la expresión del rostro
La transición entre nude, moka y espresso permite llevar una manicura oscura sin perder luminosidad ni hacer que el crecimiento de la uña resulte tan evidente
La nueva manicura apuesta por capas translúcidas, tonos de té y acabados ligeramente irregulares para conseguir unas uñas cálidas, suaves y alejadas del efecto recién pintado