El bolso Birkin que salvó a una neoyorquina en bancarrota

 
 

Una breve historia sobre cómo una pieza de diseñador puede marcar para siempre la vida de una persona

Por: Harper's Bazaar en Español @HarpersBazaarMx

 

Después de que perdió su trabajo, Angela Rivers se encontró en la necesidad de ganar dinero en poco tiempo. En lugar de dirigirse a su banco, se metió al armario de su departamento en Brooklyn, Nueva York. Siendo una ávida coleccionista de zapatos y bolsos, sacó su querida Birkin en tono marrón chocolate y cruzó el río hasta Manhattan, donde tenía una cita en un caótico "distrito de diamantes" de la Gran Manzana, en una casa de empeño llamada New York Loan Company.

En la calle West 47th, los visitantes de New York Loan Company pasan por delante de vendedores ambulantes de oro, joyería, y diversos productos, todo vigilado por la constante presencia de la policía, todo para llegar a la Gem Tower, donde la casa de empeño a la que se dirigía Rivers se encuentra en el tercer piso. 

Rivers asegura que quedó completamente anonadada tan pronto entró al hermoso edificio, y supo que no habría vuelta atrás una vez tomada la decisión.

El piso de la casa de empeño se encontraba resguardado por alta seguridad, con escáneres de iris y huellas dactilares, todo el entorno era mucho más formal de lo que esperaba. 

Dentro de la casa de empeño, la "vendimia" de diamantes y otros objetos de los gustos de Harry Winston, Van Cleef y Cartier van de acuerdo a la decoración de lujo del piso, decorado con dibujos de Andy Warhol que cuelgan junto a obras conceptuales de Gabriele de Santis y una serie de fotografías de John Baldessari.


Jordan Tabach-Bank
, el presidente ejecutivo de New York Loan Company, explicó a Rivers que su bolso, siendo, por supuesto, auténtico y en excelente estado, era una pieza que escalaba hasta los 5 mil dólares, por tenerla en la caja original, el certificado de la boutique de París y el forro en estado óptimo. 

A pesar de que Angela Rivers había comprado ese bolso como un regalo por su cumpleaños número 50 y había valor sentimental involucrado, nunca dejará de agradecer la maravillosa compra que muchos consideraron un capricho, pero que al final le ayudó a vivir tres meses antes de encontrar un nuevo trabajo. 

 

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