Los secretos culinarios escondidos en el JW Marriott Hotel Mexico City

Publicado el día 27 de Abril del 2017, Por Pedro Aguilar Ricalde

Visitamos uno de los mejores hoteles de la ciudad para hablar con Ciro Mejía, su Executive Chef.

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Tras las puertas de su cocina, el chef Ciro Mejía organiza a su equipo con la misma precisión que un director de orquesta. Los ingredientes son dispuestos según sus indicaciones, los vegetales cortados con exactitud y cada detalle de la vajilla es supervisado por su ojo experto.

Mejía se unió a la familia JW hace 12 años y actualmente ocupa el cargo de Executive Chef del JW Marriott Hotel Mexico City. A lo largo de esos años, el aprendizaje ha sido continuo y la curiosidad es la brújula que guía su crecimiento dentro del grupo. Las nuevas tendencias gastronómicas, la aparición de nuevos ingredientes y los cambios en las necesidades de los huéspedes son las fuerzas que han dado rumbo a la evolución de su trabajo. “Siempre tenemos que estar en busca de las novedades”, asegura.

Hacer que cada nuevo miembro de su equipo se sienta cómodo y bienvenido es una de las principales responsabilidades de su cargo. “Hoy contamos con muchas facilidades y herramientas para poder capaci- tarlos. Sobre todo, tenemos tiempo para enseñarles y motivarlos a adoptar una filosofía de trabajo distinta”, explica. De hecho, está convencido de que ésa es la mejor manera de ayudar a la gente a descubrir y desarrollar talentos que no siempre saben que poseen. “Yo mismo, gracias a este trabajo, descubrí que me gusta convivir con la gente, hablar con ella y compartir los secretos de mi labor”, añade.

Desde luego, las expectativas de sus comensales también son cruciales y aprender a identificarlas, incluso cuando ellos mismos no las tienen claras, es una de sus habilidades más valiosas. “Recuerdo aquella reunión con unas clientas con las que estábamos revisando opciones de menú. En cierto momento, comenzaron a hablar sobre unos adicionales que querían para los recesos de su evento. Yo las escuché y sin decir nada subí a la cocina. En 30 minutos armé unas presentaciones con lo que ellas tenían en mente y cuando llegaron al salón para ver los montajes quedaron sorprendidas porque teníamos listo exactamente lo que estaban buscando. Ése es el toque JW”, sostiene.

De la inspiración para su trabajo, asegura que la obtiene de su equipo y de sus clientes, de ver a la gente disfrutando de los platillos que prepara cada día. “¿Cuál es su secreto para que cada creación sea inolvidable?”, le pregunto. “Siempre debemos tener el toque final en mente, sea sal en grano, aceite de albahaca o vinagre de vino tinto. Eso es lo que hará que cuando alguien pruebe el platillo descubra algo único, se sienta intrigado y quiera saber qué es lo que contiene. Si me llaman para preguntarme detalles de la receta, sé que todo ha valido la pena”, concluye. 

"Me inspiran mi equipo y mis clientes. Me inspira ver a la gente disfrutando los platillos que preparo cada día."